Anchoas en Santander
Cantabria produce una de las mejores anchoas del mundo y no es una exageración local: la de Santoña es referencia en cocinas de medio planeta. Se pesca el bocarte en primavera, se cura en sal durante meses y se filetea a mano, una a una, antes de cubrirla de aceite de oliva.
Ese trabajo manual es la razón del precio, y también de que una anchoa buena no se parezca en nada a la de lata de supermercado.
Cómo se piden
Solas, sobre una rebanada de pan y con un hilo de aceite. Cualquier cosa que se le añada a una anchoa buena le resta.
La variante local que hay que probar es la anchoa con mantequilla: pan, mantequilla fría y el filete encima. Suena raro la primera vez y se entiende a la primera mordida.
Y no las confundas con los boquerones en vinagre, que son el mismo pez tratado al revés: blancos, avinagrados y frescos, frente a la anchoa curada en sal, oscura e intensa. Los dos están buenos y no son lo mismo.
Por qué son tan caras
Porque casi todo el proceso es a mano. El bocarte se pesca en la costera de primavera, se sala y se deja curar meses en barrica, y después una persona —tradicionalmente las sobadoras, oficio de mujeres en los pueblos de la costa— limpia y filetea cada pieza con paño y pinzas.
Una lata de anchoas buenas es de las cosas más fáciles de traerse de Cantabria y de las que mejor explican esta tierra.
Preguntas frecuentes
¿Por qué son famosas las anchoas de Santoña?
Por el bocarte del Cantábrico, la curación en sal durante meses y el fileteado a mano pieza a pieza. Es un producto artesano y por eso se considera de los mejores del mundo.
¿Cuál es la diferencia entre anchoa y boquerón?
Es el mismo pez con dos tratamientos. La anchoa se cura en sal y va en aceite: oscura e intensa. El boquerón se marina en vinagre: blanco, fresco y suave.
anchoas
Aparece en enSantander y que te encuentren. Es gratis y te lleva un par de minutos.
Dar de alta mi negocio